Stop wars!
Fasim
Localización de la obra Muro East 011
Descripción de la obra
La obra, realizada en el entorno del río Besòs, combina el lenguaje experimental característico de Fasim en la pintura mural, marcado por el collage, el azar compositivo y una fuerte carga poética, con una llamada directa a la reflexión sobre los conflictos bélicos contemporáneos y la necesidad de construir espacios de diálogo y convivencia. Con este proyecto, Germán Bel reafirma además su vínculo con Barcelona y con el espacio público entendido como lugar de expresión artística, memoria colectiva y transformación social.
El mural supone la continuación de una línea de investigación iniciada por el artista en 2018 durante el festival Urban Skills de Alcoy, donde presentó un arriesgado experimento mural que sorprendió por su planteamiento poco convencional. La propuesta trasladaba al gran formato un proceso cercano al collage y al dibujo automático desarrollado por las vanguardias históricas del siglo XX, especialmente el surrealismo impulsado por André Breton, las experiencias automatistas de Paul-Émile Borduas y el espíritu experimental del movimiento Dadá.
A través de este método, Fasim introducía en la pintura mural un sistema de composición espontáneo, intuitivo y fragmentario, trasladando al espacio urbano recursos tradicionalmente vinculados a la pintura de estudio y a la exploración psíquica del automatismo.
La inspiración para esta serie surgió tras un viaje a París y una visita al Museo del Louvre, donde el artista pudo estudiar de cerca diversas piezas de cerámica y cráteras pertenecientes al Departamento de Antigüedades Griegas, Etruscas y Romanas. El impacto visual de aquellas formas, símbolos y narrativas fragmentadas terminó convirtiéndose en el detonante conceptual de una nueva etapa artística que más tarde cristalizaría en esta serie mural.
La obra construye una especie de mitología visual contemporánea del conflicto, donde conviven iconografía clásica, imaginario bélico, cuerpos fragmentados, serpientes, figuras híbridas y un bestiario simbólico inspirado tanto en el tatuaje tradicional como en la ilustración popular. La composición adopta una estructura cercana al friso narrativo o ceremonial, estableciendo conexiones visuales con la cerámica ática griega, los frescos antiguos y determinados lenguajes ornamentales reinterpretados desde la pintura mural contemporánea.
El lenguaje visual trabaja además con imágenes profundamente integradas en el imaginario colectivo de nuestra sociedad: tanques procedentes de dibujos infantiles para colorear, referencias al cómic y a la cultura popular contemporánea, así como símbolos de poder y agresividad representados mediante tigres, reptiles y figuras mitológicas. Estas imágenes, aparentemente aisladas y desprovistas de una intención crítica explícita, adquieren un nuevo significado al relacionarse entre sí dentro de la composición, generando un discurso narrativo abierto sobre la violencia, el poder, la memoria cultural y los conflictos contemporáneos.
Lejos de plantear una narrativa literal o panfletaria, el mural propone una lectura ambigua y poética donde la guerra aparece como una pulsión histórica recurrente, atravesada por referencias mitológicas, arqueológicas y contemporáneas. Desde el Mediterráneo, cuna de algunas de las primeras representaciones bélicas de la antigüedad, hasta los actuales conflictos marcados por intereses geopolíticos y económicos, la obra establece un diálogo simbólico entre pasado y presente. Algunas referencias visuales procedentes del universo del cómic y de la cultura popular estadounidense aparecen integradas sutilmente dentro de esta narrativa híbrida, reforzando la idea de un imaginario global atravesado por la espectacularización contemporánea del conflicto.
Técnica
Aerosol
Artista
Fasim



